En el marco de la conmemoración del 1 de noviembre, el Cementerio Parroquial realizó la bendición de su nuevo terreno y del mural creado por la artista local Joan Rivera, una obra dedicada a los niños y niñas no nacidos que descansan en este lugar.

La intervención artística busca convertirse en un espacio de memoria, recogimiento y respeto, reconociendo historias y sentimientos que también forman parte de la comunidad. A través de esta obra, se propone un lugar para recordar, reflexionar y acompañar simbólicamente a las familias.

La iniciativa destaca además la colaboración entre el Cementerio Parroquial, César Campos y la artista Joan Rivera, poniendo en valor el aporte de los talentos locales a la construcción de espacios comunitarios con significado.

De esta manera, el nuevo mural no solo representa una expresión artística, sino también un gesto de memoria y sensibilidad que incorpora el arte a un espacio dedicado al recuerdo y al encuentro con quienes ya no están.