Con música en vivo, juegos y una merienda compartida, este sábado 27 de junio la Agrupación Patrimonial y Cultural La Islita realizó una nueva versión de la tradicional Mateada de San Juan para personas mayores, actividad que reunió a vecinos del sector en una jornada marcada por la convivencia y el encuentro comunitario.

La iniciativa tuvo como objetivo ofrecer un espacio recreativo para las personas mayores, manteniendo viva una tradición que ha acompañado a la comunidad de La Islita durante los últimos años.

Una tradición que ha trascendido a distintas organizaciones

Aunque la actividad fue organizada este año por la Agrupación Patrimonial y Cultural La Islita, la Mateada de San Juan posee una historia que antecede a la actual organización.

Los registros audiovisuales de Islita TV permiten constatar que, al menos en 2019, una versión de esta actividad fue organizada por la agrupación Islita Dialoga durante la administración del entonces alcalde Carlos Adasme (DC). Si bien Islita Dialoga fue constituida en diciembre de 2015, no existen registros suficientes para establecer desde qué año comenzó a desarrollar esta iniciativa.

Posteriormente, la actividad dejó de realizarse durante algunos años y producto de la pandemia, hasta que la Agrupación Patrimonial y Cultural La Islita retomó la tradición en 2025, consolidando una nueva etapa para este encuentro dirigido a las personas mayores.

La agrupación organizadora también ha impulsado otras iniciativas comunitarias en el sector durante los últimos años, entre ellas campañas de ayuda social a vecinos y su participación en la organización de la Teletón de La Islita, dando continuidad a una trayectoria organizacional cuyos orígenes se remontan a años anteriores.

Una actividad que refleja la vida comunitaria de la comuna

Más allá de la jornada recreativa, la Mateada de San Juan también permite observar una característica presente desde hace años en la vida comunitaria de Isla de Maipo: la estrecha colaboración entre las organizaciones sociales y el municipio para desarrollar actividades abiertas a la comunidad.

A lo largo de distintas administraciones municipales, organizaciones territoriales, culturales y sociales han recibido apoyo logístico para concretar este tipo de encuentros, mediante el préstamo de equipos de amplificación, mobiliario, alimentación u otros recursos.

Ese respaldo ha permitido que numerosas iniciativas puedan desarrollarse y mantenerse en el tiempo. Sin embargo, también plantea una discusión sobre el grado de autonomía de las organizaciones comunitarias cuando una parte importante de sus actividades depende del apoyo institucional del municipio.

Se trata de una dinámica que no corresponde exclusivamente a una organización ni a una administración municipal determinada, sino que ha formado parte del funcionamiento de la vida comunitaria local durante distintos períodos.

La continuidad de la Mateada de San Juan demuestra, al mismo tiempo, el valor que estas instancias tienen para las personas mayores y el compromiso de las organizaciones sociales por mantener espacios de encuentro y participación para la comunidad.